Castillo de Santa Catalina
 

 

     Santa Cruz de La Palma se sitúa en la cara este de la isla y aunque es un punto estratégico para el comercio necesitaba una infraestructura arquitectónica que la amparara y defendiera de los ataques por mar. La ciudad fue saqueada en multitud de ocasiones y se produjeron grandes incendios que arrasaron con edificios tales como: El Cabildo y su archivo, el Hospital, la parroquia de El Salvador, el convento de San Francisco, incluso la Encarnación. Este fue el motivo por lo que se llevaron a cabo varias fortificaciones como la de Santa Catalina que comienza en 1554 en la torre de San Miguel. La idea de construir este castillo nace de Cepeda, regidor del Cabildo por aquellas fechas.

Castillo de Santa Catalina

     Se construyó en varias etapas. El castillo es diana de muchos contratiempos y en 1665 corre el Barranco de las Nieves y se lleva la fortificación por lo que cambia de ubicación por la actual. Pero la acción del mar lo deja inservible y se pone en venta, actualmente es de varios propietarios privados. En él estuvo preso Anselmo Pérez de Brito, abogado que llevó el pleito de los regidores. Su planta es cuadrada. En su portada presenta un arco rebajado en el que figuran las armas reales. Por Decreto, fue declarado Monumento Histórico Artístico el 22 de junio de 1951.

 

 
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